Editorial

Relaciones España Marruecos

La cooperación y las buenas relaciones con Marruecos han sido, en la últimas décadas, un tema prioritario para España. Por lo menos así lo han dicho siempre los presidentes de gobierno españoles en sus declaraciones.

Aparte de la vecindad geográfica y las relaciones históricas, Marruecos ha sido siempre un buen socio para España tanto en el campo comercial como en el de seguridad y vigilancia de fronteras.

En lo comercial, España es, desde 2012, el primer proveedor de Marruecos superando a Francia; país que ha sido siempre el primer socio comercial de Marruecos. En 2015, las exportaciones españolas a Marruecos representaron el 57% del total de exportaciones a la región del Maghreb y ocuparon el tercer lugar de las exportaciones fuera de la Comunidad Europea y el noveno lugar a nivel mundial incluida la Comunidad Europea.

En el campo de seguridad y vigilancia de fronteras; Marruecos dedica desde hace años, muchos recursos para luchar contra la inmigración ilegal hacia España, contra el tráfico de drogas y el crimen organizado habiendo firmado acuerdos de readmisión de extranjeros de España a Marruecos.

Marruecos ha sido siempre pionero en apertura y cooperación con Europa llegando a firmar numerosos acuerdos tanto con España como con la Comunidad Europea.

Esta apertura y cooperación se han acentuado en el reinado actual de Mohamed VI habiéndose llevado a cabo reformas importantes en los campos político, social y económico.

Sin embargo, a pesar de este panorama de excelentes relaciones comerciales y de cooperación, lo marroquí está, en general, mal visto en España tanto por los medios de comunicación como por una buena parte de la  opinión pública.

De hecho cuando hay un problema en Marruecos o en el exterior relacionado con Marruecos, los medios de comunicación españoles lo tratan de una forma que demuestra por lo menos una falta de comprensión a lo marroquí y en general de forma diferente a como el mismo tema se trata en otros países del entorno como Francia por ejemplo donde sí se nota más comprensión a lo marroquí.

Consideramos que este nivel bajo de comprensión tanto a nivel de instituciones como a nivel de la ciudadanía se debe básicamente a la desinformación que hay en España sobre Marruecos.

La diferencia enorme entre las rentas per cápita entre los dos países ( la española es diez veces mayor que la marroquí) dificulta el entendimiento.  También lo dificultan las diferencias religiosa y cultural.

Las asociaciones de amistad con Marruecos y la sociedad civil en general deben continuar su trabajo loable de acercamiento entre los pueblos español y marroquí en todos los ámbitos. Porque al final son los pueblos los que tienen que entenderse y dialogar.

                                                   Hassan Ouass

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